La toxina botulínica (comúnmente conocida como Botox) es quizás el tratamiento más famoso, pero también el más incomprendido de la medicina estética.
Mito: Te dejará sin expresión
Verdad: Cuando lo aplica un médico experto, el resultado es natural. El objetivo no es paralizar el rostro, sino relajar los músculos que causan arrugas marcadas. Seguirás sonriendo y expresándote con normalidad.
Mito: Es un relleno que da volumen
Verdad: Falso. El Botox no da volumen (eso lo hace el ácido hialurónico). Solo relaja el músculo. Si ves caras exageradamente infladas en televisión, no es culpa del Botox.
Mito: Si dejas de usarlo, la piel se cae peor
Verdad: Totalmente falso. Si dejas de aplicarlo, el músculo simplemente recupera su fuerza normal y las arrugas volverán a formarse a su ritmo natural. De hecho, los años que lo usaste previnieron que se marcaran más profundo.
Lo que nadie te dice
La duración promedio es de 3 a 4 meses, no es permanente. Además, la dosis y los puntos de aplicación varían según la fuerza muscular de cada paciente; no existe una 'plantilla' única para todos.

